Archivado en: malformaciones

Revisando las revistas de decoración de los días sábado, tropecé con este aviso que explica de manera muy ilustrativa la relación que muchos de los habitantes urbanos tenemos con la naturaleza. Es evidente que el conjunto de áreas verdes al que tenemos acceso en la urbe es de una naturaleza muy distinta a la de los paisajes idilicos y pristinos de las áreas no urbanas. Pero que tipo de naturaleza es realmente ésta? Una que puede confirnarse perfecta y controlada entre cuatro paredes para ser vista, desde lejos, por el habitante-espectador? Será esta relación voyerista la verdadera causa de que los servicios ambientales de las áreas verdes siguen bajo la sombra del ornamento, la naturaleza chic?
Las áreas verdes son mucho más que decoración en una ciudad. Entre los servicios ambientales que otorgan se incluyen la captación de agua pluvial, la generación de oxígeno, la captación de CO2; la disminución de los efectos de las llamadas “islas de calor”, el amortiguamiento de los niveles de ruido; la disminución de la erosión del suelo; además de proporcionar sitios de refugio, protección y alimentación de fauna silvestre. Sin embargo todavía en pleno siglo XXI, muchos de estos beneficios se esconden tras una ”bonita vista” de ecopoodles consistentes en extensas mesas de pool, adornados con arbustos perfectamente redondeados que consumirán casi seis veces más agua que la vegetación endémica que brota improvisada entre lotes de estacionamientos y veredas.
A diferencia de los grandes parques que se entregaron a las ciudades como solución a principios de siglo, hoy los desafíos se concentran en encontrar nuevas formas de acercamiento entre habitante y paisaje. Mientras el transantiago sigue decapitando árboles a lo largo de sus corredores y los proyectos inmobiliarios reducen cada vez más sus áreas verdes comunitarias, en otras partes de la ciudad aparecen nuevas aproximaciones al margen de la planificación urbana. Huertos comunitarios que abastecen a decenas de habitantes, o improvisadas brigadas de plantadores que se encargan de pasajes enteros y jardines didácticos donde se trabaja la tierra y el compostaje permite manejar los residuos domiciliarios. Cómo romper las ventanas y dejar de ser meros espectadores frente a la naturaleza en la ciudad? Cuales serán las nuevas aproximaciones que permitirán a los habitantes valorar los servicios ambientales en la ciudad del futuro?
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